Archive for the ‘Biología’ Category

El glaciar sangrante

mayo 25, 2010

En 1911 el geólogo Thomas Griffith Taylor, andaba paseando por la Antártida en una de sus expediciones, bordeando y admirando un glaciar al que ya le había puesto nombre: Glaciar Taylor. Mientras hacía los preparativos para realizar unas mediciones, presenció algo insólito: Del glaciar salía, como una cascada, un fluido de un rojo intenso, como sangre. Imagino el careto del hombre.

De modo casi inmediato, el lugar obtendría la mucho más vistosa denominación de Blood Falls (cascadas de sangre). Este espectacular fenómeno se atribuyó inicialmente a la presencia de algas rojas, pero pronto se esclareció que la coloración del agua que salía del glaciar estaba causada por la presencia de grandes cantidades de óxido de hierro.

¿Pero, de dónde viene el hierro? Resulta que dentro del glaciar está atrapado un lago ultrasalino bajo unos 400 metros de hielo. Y ahí abajo, unas bacterias han sido capaces sobrevivir en este hábitat, obteniendo energía de la reducción de hierro y azufre. El agua que emerge posee por tanto gran cantidad de hierro, que al entrar en contacto con la atmósfera, se oxida rápidamente, dándole al agua ese color rojo.

Aparte de lo curioso de la estampa, lo que llama la atención es la presencia de vida en condiciones tan extremas como las del lago subterráneo: Frío intenso, oscuridad, anoxia. Nada de fotosíntesis, nada de heterotrofismo. Sólo les queda obtener energía de lo que queda ahí abajo: minerales. Estas bacterias llevan 1,5 millones de años atrapadas, desde que el glaciar se abalanzó sobre el lago y lo sepultó bajo el hielo. Entonces se las ingeniaron para reducir gradualmente el azufre y el hierro, un electrón por aquí, otro por allá y voilà, ya tengo energía para crecer. No sólo resulta increíble, sino que además los científicos especulan sobre la posibilidad de que este tipo de vida “oculta” pueda encontrarse en lugares tan inhóspitos como… Marte? En efecto, el glaciar se ha convertido en objeto de estudio de exobiólogos, que estudian la posibilidad de encontrar vida en otros planetas, donde la atmósfera y las condiciones de radiación y temperatura no permiten la vida en superficie. “Si pueden sobrevivir bajo este glaciar, ¿por qué no bajo la capa de hielo de Marte o Europa [la luna de Júpiter]?” dice un exobiólogo.

Via Discoverblog

***Nota curiosa sobre los óxidos de hierro: Existen distintos óxidos de hierro, dependiendo del grado de oxidación del metal. Pero en concreto, el óxido de hierro III puede presentar varios colores, azul, violeta y verde. Los cambios de color se deben a cambios de los electrones en el penúltimo nivel de energía de la corteza electrónica del hierro. Curiosamente, las iguanas y camaleones presentan grandes cantidades de esta sustancia en su piel, a lo que se atribuye su capacidad de cambio de color.

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Biofonía y el sónido del árbol sediento

marzo 21, 2010

Me encontrado esta interesante entrada en BoingBoing. En ella, se presenta a Bernie Krause, un señor que se dedica a grabar todo tipo de sonidos naturales, imperceptibles para nuestros tímpanos.

Pinchad aquí.

¿Qué es esto? Bueno, éste es el sonido que hacen los árboles cuando escasea el agua. La células del xylema y floema son responsables del tránsito de agua y nutrientes desde las raíces hasta las hojas y viceversa. No obstante, en ausencia de agua, éstas no pueden mantener la presión osmótica y estallan. Este hecho es lo que causa los famosos anillos en el tronco y explica porqué se puede estimar a grosso modo la edad de un árbol en base a su número, al menos en nuestras latitudes. (Una época seca al año, el verano, causa una marca en forma de anillo en el tronco).  La grabación que habéis oído está grabada a 47kHz y está ralentizada en un factor de 7.

El autor de las grabaciones sugiere que el ámbito acústico de los ecosistemas supone una dimensión muy importante en el mismo. En este caso por ejemplo, los insectos son capaces de percibir el sonido de las células al estallar, de modo que algunos insectos acuden al árbol para tratar de hacerse con savia. La llegada de los insectos fomenta la presencia de aves, que se alimentan de estos insectos etc. Es decir, que el sonido aunque no lo oigamos, puede desencadenar eventos en el ecosistema e incluso dar pie a la formación de microhábitats. Por esta razón, intrusiones acústicas (carreteras, tráfico aéreo etc) a determinadas frecuencias pueden perturbar estos procesos naturales y tener efectos negativos en el ecosistema. Desconozco la base científica de estas afirmaciones, pero de antemano me parece razonable pensar que ocurran, que suenen cosas a frecuencias imperceptibles para nosotros, y que éstas tengan un efecto sobre la biota presente. En cualquier caso, interesante!

Aquí la pagina del señor en cuestión.

Orillas fluorescentes

marzo 21, 2010

Os dejo unas preciosas fotos de los lagos de Gippsland, al sureste de Australia. El sin duda impresionante fenómeno se debe a la proliferación masiva del alga Noctulina scintillans. Este dinoflagelado reacciona frente a determinados estímulos emitiendo ínfimos destellos de luz. Cuando la población es muy abundante nos regalan estas imágenes. A diferencia de otros dinoflagelados, causantes de las temidas mareas rojas, Noctulina no produce toxinas y es inofesiva para la salud.
Bonito, bonito!


Fotos por Phil Hart (Echad un ojo a la galería, que vale la pena!)

Cara a cara con una foca leopardo

febrero 16, 2010

Hoy me ha dado con los videos, y en este caso más bien fotos. Nuestro protagonista es Paul Nicklen, fotógrafo de National Geographic. Tratando de tomar unas instantáneas de una enorme foca leopardo y dejando a un lado el miedo, el fotógrafo se mete en el agua. De pronto, la foca se dirige a él con las fauces abiertas. “su cabeza era el doble de grande que la de un oso Grizzly… Se metió la cámara y mi cabeza entera dentro de su boca” cuenta en el video.

Cuando pensaba que iba a ser devorado, la foca se aleja y va en busca de un pingüino, lo atrapa y lo trae de nuevo al fotógrafo, como si quisiera alimentarle. Así lo repitió multidud de veces, tratando de enseñar al humano, como si estuviera cuidando de ese extraño ser que había aparecido en sus aguas. “Empezó a traerme pingüinos débiles, después pingüinos muertos y después me enseñó cómo comerlos”…”Durante cuatro días cuidó de mí e intentó alimentarme”…”Es la experiencia más increible que he vivido como fotógrafo de National Geographic.

Nature Hardcore Moments Vol.1

febrero 15, 2010

Otro increíble video de la BBC. En este caso viajamos hasta las costas de la peninsula de McMurdo, cerca de la Antártida. En el bentos, bajo el hielo, la vida ebulle en un ir y venir de seres vivos. El cadáver de un gran foca descansa en el fondo y los habitantes de los fondos marinos no pueden dejar pasar la oportunidad de aprovechar una cantidad tan ingente de alimento. En el video, una infinidad de estrellas de mar, nemátodos de tres metros de largo, peces y otros organismos disfrutan frenéticos del festín. Impresionante. 

La marcha del Cangrejo gigante

febrero 14, 2010

He encontrado este impresionante video de la marcha del cangrejo gigante (Macrocheira kaempferi). Cada año, más de 250.000 individuos se concentran  en las aguas del sur de Australia para cambiar sus caparazones. Puesto que éste es rígido y durante un año su cuerpo ha estado creciendo dentro de él, deben romperlo y terminar de desarrollar el nuevo que se adapta a su nuevo tamaño. Tal concentración de cangrejos les aporta un efecto de protección, aunque también resulta un reclamo ineludible para sus depredadores.

Lo ví en Reddit

Mitad animal, mitad planta

febrero 12, 2010

Imaginemos un ser medio animal, medio planta y super raro. Bueno, pues no imagines que aquí lo tienes. Os presento a este pequeño gasterópodo, que se llama Elysia chlorotica y vive en marismas de Canada y Nueva Inglaterra y es el único animal capaz de hacer la fotosíntesis. Sí, se parece bastante a una babosa, pero es verde clarito.


¿Como es posible?

Vamos por partes: Para hacer la fotosíntesis un organismo necesita principalmente dos cosas: En primer lugar cloroplastos, que son los orgánulos celulares necesarios para hacer la fotosíntesis. Por otro, precisa de clorofila, u otro pigmento capaz de absorber la luz a un determinado rango de longitud de onda.

Como es natural, el gasterópodo es incapaz de producir cloroplastos propios, de modo que se las ha apañado para robárselos a sus presas, pequeñas algas verdes que depreda. ¿Cómo? Pues no las digiere totalmente, dejando intactos trozos de alga, que contienen los cloroplastos plenamente funcionales, e incorporándolos al interior de sus propias células.

Pero ahí no acaba la cosa. ¿De dónde saca la clorofila? Ésta es un pigmento que se degrada de modo relativamente rápido, perdiendo gradualmente su eficiencia en absorber la luz. ¿Entonces? Bueno, pues recientemente se ha confirmado, mediante el uso de trazadores radioactivos, que esta babosa “roba y utiliza” los genes de sus presas para producirla. Es decir, ha sido capaz de asimilar (se cree que mediante transferencia génica horizontal) los genes  responsables de la síntesis de clorofila de las algas verdes que consume, e incorporarlos a su propio genoma; de este modo, es capaz de producir clorofila por sí mismo.  El resultado es un animal capaz de producir moléculas energéticas, sin comer absolutamente nada, utilizando exclusivamente luz, agua y dióxido de carbono para obtener energía.

Una vez más, la Naturaleza nos recuerda lo increíblemente creativa que puede ser la evolución.
En boca del zoólogo John Zardus Esto podría ser la fusión entre animal y planta – …y eso mola”.
No podría estar más de acuerdo.

Lo vi en: LiveScience
Foto: Nicholas E. Curtis y Ray Martinez

Esperma, turbos y porreros

febrero 12, 2010

Cuando un espermatozoide trata de fertilizar un óvulo, su éxito no depende, según se pensaba, de su velocidad. De hecho, se ha observado que aquellos que comienzan moviéndose más rápido, son lo que me que menos lejos llegan en esta carrera, puesto que agotan sus energías pronto. Por otro lado, los que son muy lentos, tampoco nunca llegan a su destino. ¿Entonces en qué quedamos, que es mejor, ser rápido o lento? Bueno, pues un estudio publicado en la revista Cell este mes describe un mecanismo bioquímico en los espermatozoides que hace las veces de “acelerador”.

¿Comorl?

Hasta ahora se sabía que la velocidad de los espermatozoides dependía fuertemente del pH, o la acidez en el interior del propio espermatozoide, es decir que cuanto menos ácido (o más alcalino) esté su interior, más rápido nada. Igualmente se sabía que los espermatozoides no “sprintan” desde el principio a lo largo de su camino, sino que van hacen cambios de ritmo en distintos lugares del tracto reproductivo femenino. Así, la primera parte de su camino, la hecen relativamente lenta, hasta llegar a las trompas de falopio, que poseen paredes muy plegadas y resultan en cierto modo pegajosas. Ahí nuestros amigos aparentemente descansan un poco y de pronto, algo hace que el pH de su interior aumente, de modo que se comienza la carrera final hasta el óvulo.

“It’s a tough job for a sperm: when it’s deposited it has to travel a long distance to the egg sites. This process has been known for many decades, but how it actually happens remained a mystery”
dice uno de los investigadores en The Scientist.

La novedad de este estudio es que se ha descubierto el mecanismo que eleva el pH celular y que hace que los espermatoziodes naden como locos, en un dramático esfuerzo final. Para subir su pH interno, el espermatoziode necesitaría evacuar protones desde su interior al medio externo. Los científicos han identificado unos poros en su superficie que cumplen precisamente esa función.

“The concentration of protons inside the sperm cell is 1,000 times higher than outside. If you just open a pore, protons will go outside – we identify the molecule that lets them out” dice el jefe de la investigación en la BBC.

Según se acerca al óvulo, el espermatozoide reacciona a la presencia de una sustancia llamada anandamida, (que se encuentra en el tracto reproductivo femenino interno) abriendo masivamente los poros de su superficie y liberando grandes cantidades de protones, de modo que su pH interior aumenta y con él su velocodad de movimiento. Este hallazgo mejora el entendimiento de la dinámica de los espermatoziodes y permitirá el desarrollo futuro de técnicas tanto anticonceptivas, como conceptivas.
Qué cosas, no? Ponle un turbo a tu esperma!

Bueno y la nota curiosa (más aún),  es que la sustancia de la que hablamos, la anandamina, resulta que es un endocannabinoide (sí sí, suena a cannabis), lo cual podría explicar los problemas de fertilidad observados en fumadores de marihuana: Los cannabinoides contenidos en los porros, por su similitud química, imitan en efecto de la anandamina natural y activa prematuramente a los espermatozoides y los “quema” en poco tiempo, antes de poder alcanzar su objetivo.

Imagen: Creative Commons